“LA HABITACIÓN DE AL LADO”: lo último de Almodóvar

“I want to be an Almodóvar girl”

Ingrid y Martha son escritoras. Ingrid es novelista y escribe sobre su miedo a la muerte; Martha es periodista de guerra. Ingrid y Martha fueron grandes amigas en su juventud, pero con los años (como muchas veces pasa) se distanciaron. Hoy se reencuentran pero no en las mejores circunstancias: Martha lidia con un cáncer terminal y un tratamiento que le trae más padecimiento que cura. 

Después de trabajar con actores norteamericanos en dos cortometrajes (“Extraña forma de vida” y “La voz humana”) Pedro Almodóvar estrena “La habitación de al lado”, su primer largometraje completamente hablado en inglés. 

¿Qué puedo decir de su nueva película? Bueno, mis reflexiones son variadas y fueron mutando con el correr de los días.

En primer lugar, hablemos del elefante en la habitación: es raro ver una película de Almodóvar hablada en inglés. El cambio de idioma le resta pasión a los conflictos, un rasgo fundamental en el cine del director, y por momentos sentimos que estamos viendo un drama sórdido de Woody Allen, más que una película de Almodóvar. Sin embargo, su estilo y su esencia están ahí en otros aspectos, no solo en la cuestión estética, sino también en el texto y los diálogos, cargados de melodrama y teatralidad. Las actrices elegidas, bueno, no se me ocurren mejores “Chicas-Almodóvar” yanquis que Tilda Swinton y Julianne Moore. A Tilda se la había visto en “La voz humana”, uno de los cortometrajes mencionados más arriba, y a Julianne en “May December” y otras películas de Todd Haynes (¿podemos decir “el Almodóvar estadounidense”?, tengamos esta conversación otro día pero mientras tanto vean “May December”). 

Algo más que puedo decir es que no estaba segura de cuánto me había atravesado la película hasta que ayer me senté a escribir algunas reflexiones y me puse a llorar. Definitivamente me conmueven las historias de mujeres adultas y me cuesta cada vez más involucrarme con personajes de veintipico. Almodóvar siempre tuvo eso de retratar mujeres con características de lo más variadas y complejas. La mujer al borde de un ataque de nervios, la mujer desbordada, la mujer vengativa, la reflexiva, la bicha pero amiguera, y se puede seguir enumerando eternamente. En este caso nos encontramos con una mujer moribunda y profundamente nostálgica, y con otra que se enfrenta a sus miedos más profundos para acompañar a su amiga. 

Los flashbacks me resultaron lo más flojo de la película porque son pocos y no terminan de tener un gran sentido narrativo. De todas maneras, hay un flashback en particular que me quedó resonando porque dialoga fuertemente con el presente del relato. Se trata de un viaje que realiza Martha para cubrir la guerra de Irak, donde conoce a dos hombres que son amantes. “Es la única manera de transitar la guerra”, comenta el amigo de Martha en la escena siguiente. 

Ingrid y Martha transitan juntas la guerra, la última de todas, la que transcurre dentro del cuerpo de Martha. El vínculo entre ellas está atravesado por una crudeza inevitable pero también por una dulzura extrema, plagada de caricias, risas y conversaciones íntimas. Eso, creo, es lo más valioso que tiene la nueva película de Pedro Almodóvar. Una película con más de un aspecto destacable pero que esperamos sea, como él mismo dijo, su última película filmada en inglés.

Si te fascina la temática de la muerte tanto como a Almodóvar, quizás te guste leer nuestro artículo sobre Six Feet Under, una de las mejores series de HBO.

Te podría gustar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *