LATE NIGHT WITH THE DEVIL: El Falso Documental en el Terror

Hace poco apareció en plataformas alternativas “Late Night With The Devil”, una película de terror que recibió varias críticas positivas después de su primera proyección en el festival South by Southwest en marzo del 2023 y de su estreno en cines internacionales en marzo de este año. La película sostiene un estilo de falso documental emulando a un programa de televisión de los años setenta. Pero antes de hablar de la peli en cuestión, me gustaría comentar algunas cosas sobre este sub-género.

Una vez un profesor de la facultad nos hizo un planteo interesante que me persiguió de por vida. El término “mockumentary”, fusión entre las palabras “mock” (imitación) y “documentary” es traducido al español como “falso documental”. Hay algo problemático en esa traducción, y es que estamos asumiendo que los documentales a secas son “verdaderos”, cuando en todos los casos, sin excepción, hay un punto de vista y una construcción de realidad. Desde el primer momento en que un realizador dice “quiero contar esta historia” el documental se construye alrededor de su subjetividad. Hay alguien detrás de su realización eligiendo qué hechos de la historia son los importantes, a qué personas entrevistar y, en la sala de montaje, la forma en que esa información será mostrada. El documental crea una ilusión de objetividad y, por ende, dicha objetividad siempre es falsa. 

¿Todo esto es para arruinar la psiquis del que lee? Un poco sí. Porque si les soy sincera, voy a seguir llamándole “falso documental”, pero si yo tengo esta disyuntiva en mi cerebro, ustedes también. Ahora voy al eje de la cuestión: Amo el falso documental. Y lo amo justamente porque es engañoso, y porque usa los códigos de esta supuesta representación de la verdad a favor de dos de mis géneros favoritos: la comedia y el terror.

En la comedia, se sabe, hay muchísimos ejemplos. Pasando por series mainstream como “The Office” o “Parks and Recreations”, películas como “What we do in the shadows”, o algunas más viejas como “This is Spinal Tap” o “Waiting for Guffman”, la imitación del documental sirve para crear una atmósfera incómoda y acentuar las ridiculeces de lo cotidiano. 

"What we do in the shadows" de Taika Waititi y Jemaine Clement
“What we do in the shadows” de Taika Waititi y Jemaine Clement

Con el terror pasa algo particular, y es que sobran los ejemplos de found footage, pero no los de falso documental. Y acá está bueno establecer una diferenciación entre ambos.

Si bien claramente hay una hermandad entre los dos estilos, la diferencia radica en que el found footage simula ser, como su nombre en inglés bien lo dice, un metraje encontrado. Esto puede tratarse del material crudo de un documental que quedó trunco (“The Blair Witch Proyect”, “Creep”) o unas grabaciones caseras halladas en algún lugar misterioso (“Actividad Paranormal”). El falso documental, por otro lado, emula los códigos de un documental, como si se tratara de una investigación seriamente realizada y finalizada, con la edición incluida. Para crear la verosimilitud de este género, se utilizan recursos como materiales de archivo, testimonios a cámara, o placas de texto y voces narrativas que hilan la historia que estamos viendo en pantalla. 

Blair Witch Proyect
The Blair Witch Proyect (1999)

Siendo simplistas podemos decir que los realizadores ficticios del falso documental son personas que llegaron a terminar su producción, en cambio los supuestos responsables del metraje encontrado por lo general están muertos. 

“Late Night With The Devil” empieza como un documental de esos que se podrían ver en la tele de aire o en algún canal de cable dedicado a chimentos del espectáculo, tipo E! Entertainment Television. Una voz narrativa junto a un material de archivo nos presentan los hechos más importantes de la vida de Jack Delroy, el conductor del programa de televisión nocturno “Night Owls with Jack Delroy”. Esta introducción da pie para mostrar lo que nos mantendrá expectantes el resto de la película: los acontecimientos ocurridos durante la transmisión del especial de Halloween de dicho programa. Concretamente veremos cómo todo se descontrola en esa noche con excéntricos invitados, que van desde un escéptico mago hasta una niña poseída por una entidad maligna. 

Escena de la película "Late Night With The Devil"
Escena de la película “Late Night With The Devil”

La película garantiza entretenimiento, con un híbrido de géneros que oscilan entre el terror y la comedia, y unos últimos minutos que exploran un terreno más experimental, pero de esto último mejor no adelantar demasiado para no arruinar sorpresas. 

¿Hay una nueva tendencia en puerta de falsos documentales de terror? Posiblemente.Y es que ya era hora de aprovechar el éxito de los documentales true crime que remueven tanto interés y morbo, y usarlo a favor del terror. Dejemos descansar un tiempo al señor found footage, que tantas satisfacciones nos dió, pero que últimamente peca de repetitivo y trillado.

Si les gustó “Late Night With The Devil”, recomiendo fervientemente que vean “Historia de lo oculto”, “Punishment Park” y “Lake Mungo”. Tres películas muy diferentes entre sí que utilizan estos artificios para abordar el horror.

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